Es una de las aves más abundantes en los parques de los alrededores de Buenos
Aires.
Muy terrícola, se desplaza a los saltos o en cortas carreritas en
busca de lombrices e insectos que captura con gran habilidad.
Es un ave
sedentaria, que rara vez se aleja de su territorio.
Su canto se escucha
durante toda la época de reproducción, que transcurre entre agosto y enero.
Tanto al amanecer como al anochecer se hace particularmente intenso y continuo,
con notas sencillas y potentes, por momentos melancólicas.
Durante el período
reproductivo, al macho se le acentúa el tono rufo anaranjado de su zona ventral,
mientras que a la hembra, por el contrario, se le aclara.
Su nido es una
estructura semiesférica, construida con vegetales entremezclados con barro, y
recubierto interiormente con fibras finas. Pone generalmente tres huevos de
forma ovoidal, de color verdoso con pintas castañas y lilas, que miden 28 x 20
mm.